EL MURO MILÁN EN MÉXICO: TECNOLOGÍA SUBTERRÁNEA QUE REVOLUCIONA LA INFRAESTRUCTURA NACIONAL

EL MURO MILÁN EN MÉXICO: TECNOLOGÍA SUBTERRÁNEA QUE REVOLUCIONA LA INFRAESTRUCTURA NACIONAL

Conoce una técnica esencial para la construcción de grandes proyectos en suelos blandos y urbanizaciones subterráneas

By: Ph.D. Carolina Hernández Valerio (Octubre 2024)

El muro Milán, también conocido como diafragma o pantalla, es una estructura de concreto reforzado que se construye en el subsuelo. Esta técnica ha tenido un gran impacto en el desarrollo de construcciones subterráneas y sistemas de transporte urbano en muchas ciudades del mundo. Su principal función es estabilizar de manera temporal zanjas longitudinales en el suelo, y se emplea extensamente en excavaciones profundas para cimentaciones.

En México, los muros Milán se utilizaron por primera vez en la construcción del Metro de la Ciudad de México. Desde entonces, su aplicación se ha extendido a importantes proyectos, como los puertos de Lázaro Cárdenas, Altamira y Dos Bocas, y la siderúrgica SICARTSA. Aunque en edificaciones su uso ha sido limitado, se prevé que su importancia crecerá significativamente en el futuro.

También puedes leer:


Historia y desarrollo de la técnica en México

El muro Milán se comenzó a implementar en la Ciudad de México en 1967, y tomó dos años adquirir la pericia necesaria para alcanzar los estándares europeos de calidad. Durante los siguientes 17 años, la técnica no sufrió cambios significativos hasta que, en 1985, se impulsaron investigaciones para mejorar su proceso constructivo. Sin embargo, el esfuerzo no generó el impacto esperado. En 1992, se retomó el interés por perfeccionar esta técnica, aunque los avances fueron limitados.

Orígenes y evolución internacional

El uso de la bentonita como estabilizador en excavaciones se remonta a principios del siglo XX, pero fue en 1938 cuando el ingeniero italiano Carlo Veder propuso usarla para estabilizar zanjas en terrenos blandos. Esta técnica ganó relevancia durante la construcción del Metro de Milán, en suelos aluviales saturados de limo y arena, lo que dificultaba las excavaciones convencionales. Los ingenieros Veder y Marconi desarrollaron la técnica entre 1950 y 1953, y pronto fue adoptada en otros países europeos con programas intensivos de reconstrucción y modernización tras la Segunda Guerra Mundial.

En Estados Unidos, donde predominaban las excavaciones estabilizadas con tablestacas de acero, el primer muro Milán se construyó en Nueva York en 1962. Posteriormente, se utilizó en el metro de San Francisco y en la construcción del World Trade Center, consolidando su confiabilidad.

Innovación en la construcción de muros Milán en México

En México, la adaptación de esta tecnología a las condiciones del subsuelo blando de la Ciudad de México fue posible gracias al ingeniero Enrique Tamez y su equipo. Desde 1966, se realizaron pruebas y en 1967 se construyeron los primeros muros Milán en la Línea 2 del Metro.

Los muros Milán, que inicialmente se desarrollaron para estabilización temporal de excavaciones, han evolucionado hasta convertirse en elementos estructurales permanentes. Entre los avances técnicos más destacados en su construcción en México se encuentran:

* Estructura definitiva y confiable: Se ha comprobado que los muros Milán pueden ser utilizados como elementos estructurales permanentes.

* Estabilización con lodo espontáneo: Al igual que en investigaciones geotécnicas noruegas, se ha demostrado que las zanjas pueden estabilizarse con lodos formados de manera natural.

* Uso de prefabricados: Se ha desarrollado la técnica de utilizar piezas prefabricadas que se ensamblan en la zanja, las cuales son confinadas con un lodo que endurece al nivel de resistencia del suelo local.

* Muros esbeltos: El desarrollo de muros de tan solo 35 cm de espesor ha ampliado las posibilidades de su aplicación, permitiendo su uso en la construcción de cimentaciones.

Procedimientos de construcción adoptados en México

Existen tres métodos principales de construcción de muros Milán:

1. Muro Milán convencional colado en sitio: Este es el método más utilizado, donde la excavación se realiza en módulos que se van colando con concreto in situ.

Para definir el procedimiento de vaciado del concreto de un tablero se presenta alguna de las siguientes tres condiciones de confinamiento en sus extremos: (a) se trata de un tablero independiente que se colará confinado por dos juntas temporales; esto es, que ni el muro inmediato anterior o el posterior han sido fabricados; (b) que en ambos extremos estén construidos los muros y que tengan la edad mínima necesaria para soportar la maniobra de limpieza de sus juntas machihembradas; esto significa que el concreto ha alcanzado la resistencia que tolera esas maniobras, y (c) que en uno de los extremos se utilice junta temporal y el otro esté confinado por un muro con la edad mínima.

La manera más ordenada y eficiente de atacar un muro milán se ilustra esquemáticamente en la Fig. 1 y esencialmente consiste en una primera etapa de avance, que se detendrá cuando los muros iniciales tengan la edad mínima que se describió en el párrafo anterior; en ese momento el equipo de excavación y colado retrocede para iniciar la segunda etapa de avance, en la que se construyen los tableros intermedios faltantes.

Figura 1 Muro Milán convencional con excavación en 3 posiciones por módulo.
Figura 1 Muro Milán convencional con excavación en 3 posiciones por módulo.

2. Muro con piezas prefabricadas con avance modular: Desarrollado por la empresa francesa Bachy, este método utiliza módulos de concreto prefabricado ensamblados en la zanja.

El avance de estos muros se hace en zig-zag, tal como se muestra en la Fig. 2; de esta manera se logra la colocación continua de las piezas prefabricadas y se aprovecha al equipo de construcción el mayor tiempo posible. En el caso de que se presente alguna interferencia, se puede dejar algún tablero pendiente, que después se deberá construir con la técnica de muro Milán convencional.

Figura 2 Muro prefabricado con avance modular.
Figura 2 Muro prefabricado con avance modular.

3. Muro con piezas prefabricadas con avance continuo: Esta técnica, desarrollada por la empresa Soletanche, permite avances continuos y eficaces en la construcción, con un manejo más eficiente de los lodos estabilizadores.

En la Fig. 3, se muestra que la apertura de la zanja es continua, respetando la regla básica de operación simétrica de la almeja (A, B, C), que se logra avanzando alternadamente con la almeja de dos posiciones adelante y una atrás. El lodo fraguante simplemente se agrega en el extremo delantero del tramo que se está realizando, abriendo una zanja inicial somera que sirva como canal distribuidor y regulador del consumo de lodo; este detalle constructivo asegura que el lodo se consuma gradualmente y con ello se controla su calidad.

Figura 3 Muro prefabricado con avance continuo.
Figura 3 Muro prefabricado con avance continuo.

Conclusiones

Los muros Milán han revolucionado la construcción subterránea, proporcionando soluciones robustas y flexibles para estabilizar excavaciones profundas. En México, esta técnica ha demostrado ser clave para proyectos de infraestructura urbana y continuará evolucionando conforme aumente la demanda de edificaciones subterráneas. Su capacidad de adaptarse a diferentes tipos de suelos y su utilidad tanto como soporte temporal como elemento estructural definitivo, aseguran su relevancia en el futuro de la ingeniería civil.

Referencias

Sschmitter M. et al. (2002). Manual de construcción geotécnica. Sociedad Mexicana de Mecánica de Suelos, A.C. México.

Tu privacidad es importante para nosotros. Soilsolution utiliza la información que proporcionas para ponerse en contacto contigo en relación con contenido, productos y servicios relevantes para ti. Si deseas obtener más información sobre la protección de tus datos en Soilsolution, consulta nuestro aviso de privacidad.
Explora más artículos: