El reto
El proyecto trata de la construcción de tres silos de 22 metros de diámetro y 20 metros de altura.
Las presiones que generan estas estructuras son cercanas a los 240kPa, dado que los estratos superficiales tienen baja capacidad portante y alta deformación. Con la finalidad de tener un buen comportamiento de la estructura se recomendó en el estudio de mecánica de suelos trasladar las cargas a estratos competentes mediante las pilas de concreto desplantadas a profundidades entre 9 a 13 metros de profundidad, convirtiéndose en una cimentación complicada en términos constructivos y financieros
Se propuso una alternativa adicional para reducir tanto los costos de cimentación y los tiempos de ejecución y consistió en aplicar el sistema de mejoramiento del terreno GP3® de Geopier®, el cual incrementa la capacidad portante del terreno y al densificar el terreno mejora las características esfuerzo deformación del terreno.
La secuencia estratigráfica detectada en la exploración geotécnica, que consistió en la ejecución de dos pozos a cielo abierto y dos sondeos mixtos distribuidos en el área de proyecto, consiste en arcillas de consistencia blanda a dura con contenidos de agua del 30 % cerca de los cuatro metros de profundidad, seguidas de intercalaciones de limos y arcillas con contenidos de agua que varían entre 12 % a 15 % hasta la máxima profundidad de exploración de 15 metros. El nivel de aguas freáticas no fue detectado durante las exploraciones.



